Reviviendo esperanzas
lunes, 16 de diciembre de 2013
Amores de papel.
Escribo acerca de amores, en el papel no perecen.
Los amores son eternos en estas hojas. Son inimaginables para el lector, pero para el escritor son las fantasías de los mismos.
El amor no perece, solo se roe en aquellas hojas producto del tiempo, pero siempre permanece. Las puntas se doblan como a veces se dobla la confianza que se rompe en ciertos casos. Se arrancan paginas como quien reemplaza amores de cierto tiempo por unos completamente nuevos.
El amor se mancha, como la tinta se corre producto del agua; se mancha con los errores, pero se fortalece de los mismos. Dime tú si al ver un libro casi tan frágil como una porcelana, no lo valoras más, no lo cuidas más, no lo proteges más.
El amor es contradictorio, el amor es una agonía llevadera con el pasar de los tiempos, pero también el mismo es necesario como el descanso en las noches, por que el amor es eso, descanso, un relevo que da la vida para el tiempo de los sueños.
©
domingo, 1 de diciembre de 2013
El interior del túnel
Yo estaba sorprendido de ver como la mujer de blanco introducía a los demás pasajeros en el oscuro túnel, yo tenía tantas preguntas que aunque sabía que iba a quedar solo en duda, mis incertidumbres debían ser resueltas.
En medio del caos encontré una salida de aquel vagón que había sido el lugar de descanso de mis acompañantes, de tortura para mí y por ende de alegría para la mujer de blanco, Salí de la manera más discreta que me fue posible, pero nadie notó mi ausencia, pues estaban muy ocupados maldiciendo o llorando.
Una vez afuera me dirigí hacia la boca del túnel donde vi por última vez al comandante, el granjero, el obispo, el cirujano, la mujer de blanco y los demás pasajeros de los diferentes vagones. Me paré en medio de las vías del tren y mire fijamente el túnel, yo sabía que ahí dentro estaban las personas que podían responder mis preguntas.
Estuve mucho tiempo de pie en un mismo sitio que me sorprendí yo mismo de lo mucho que aguantaron mis piernas, las que hace un momento no podían sostenerse solas ni por un segundo.
Me consumía la duda, después de todo mi madrastra tenía la razón no debí subirme en este tren, habría sido una gran decisión, pero quién me garantizaba que la mujer de blanco no me estaba esperando a mí en específico, si era así -¿Por qué yo seguía ileso?-.
Muchas cosas ya estaban claras pero había muchas otras que aun necesitaban una respuesta. Ya sabía quién era la mujer de blanco pero cuáles fueron sus propósitos al contarme esas escalofriantes historias, debía resolver esas dudas que me consumían. Pero yo seguía ahí parado como una estatua sin hacer nada.
Lo dudé por un momento, pero me armé de valor y antes de darme cuenta estaba en el interior del túnel, era escalofriante estar entre las vías. Estaba tan solitario como siempre, pero en este momento me sentía verdaderamente solo. Toda mi vida lo estuve pero en este momento, quizás, por los alaridos de las almas que aún no habían partido y gritaban y se quejaban, aún se percibían sus presencias, pero sin embargo, me sentía solo, desamparado. En la lejanía un vestido blanco empezaba a acercarse, a continuación del eco del sonido de sus tacones, era ella.
Mi cuerpo se congelo, no podía moverme, no sentía nada, mi mente estaba en blanco. ¿Qué hago aquí?, porque no obedecí a mi madrastra, maldita sea la hora en la que me subí en este tren, maldita la hora en la cual aquella mujer se sentó a mi lado y me conto tan atroces historias.
Se acercaba y se acercaba, mi corazón, a continuación de cada sonido de sus pisadas se aceleraba, cada vez más rápido, sudaba, me hallaba solo, desvanecido en un tiempo y en un espacio en el cual no era coherente nada de lo que estaba pasando. No recuerdo ni el más mínimo detalle del accidente, no recuerdo en que finalizo la mujer de blanco, solo recuerdo sus historias de rencor, envidia, ira, y eso me aterrorizaba de mayor magnitud, debido a que ella sabía que eso sentía en este momento, rencor por todas esas muertes, envidia de aquellas personas que quizás no abordaron un tren porque sus madrastras les dijeron que no lo hicieran y yo no obedecí y en este momento ellos están bien y sin tan escalofriantes historias en sus mentes, y por ultimo ira, ira de saber que aquí y ahora, me encuentro, frente a ella, con esta rabia que me consume, ¿Por qué yo?, ¿No podía ser el coronel?, ¿O el medico?, es ridículo todo lo que está sucediendo.
-Hola Robert-. Su voz, no la recordaba, vaya, que voy tan fría.
-¿Qué quiere de mí?-. Le dije, intentando que mi desesperación no se apoderara de mi tono de voz ni de mis palabras.
-Quiero contarte una historia-. Me dijo, con una leve sonrisa en su rostro.
-¡No más historias!- Grité, el eco ahuyentó cualquier otro sonido dentro del tunel.
-Una última historia quiero contarte-. Me dijo, continuando después de unos segundos con un suspiro y diciendo mi nombre. –Robert. La historia de Robert, un niño en un tren, fuera de su destino-.
Mi mente se nublo, ella sabía que no debí haber subido en él, ella sabía que mi madrastra no quería que subiera, todo estaba calculado en cuanto a ella. Aun así, por qué yo.
Por qué estaba aquí con ella, quien es y por qué esta tan interesada en contarme historias. Mis pensamientos se vieron interrumpidos por su voz.
-Robert, Robert, Robert, mi querido y pequeño Robert-. Dijo con un tono de negación.
-¿Qué hice para que me haga esto?-. Dije.
-¿Recuerdas cuantas cosas pensabas de tu madrastra, como la evadías, como te fastidiaba, como querías ir a Londres para no soportarla más?, frustre tus planes, ¿Verdad? Lo siento Robert, pero tu historia aun no comienza-. Dijo mirándome directamente al alma como si descifrara mis más oscuros sentimientos.
-Aquí estoy Robert, para hacer tú vida miserable, verdaderamente miserable, no como tu lo creías que era, simplemente por alguien que se preocupaba por ti sin medida alguna-. No podía digerir lo que me decía, quería salir corriendo pero su mirada me lo impedia.
-Recuerda al comandante, el granjero, el obispo y el cirujano. Grandes personas, ¿No es así? Pues no tanto para tu información. El granjero había sido espectador de la muerte de su esposa, asesinada brutalmente por un asesino en su pequeña granja, quien era un ex esposo de ella, pero que jamás había logrado olvidarla, y cuando se enteró de que estaba en la ciudad planeo su venganza y fue por ella y la mato, mientras el granjero estaba recogiendo la cosecha, llego a tiempo para ver como el cuerpo de su esposa yacía en el suelo junto al de el quien se había quitado la vida junto a ella, cumpliendo el “Hasta que la muerte nos separe”. Después de este suceso, el viudo granjero se convirtió en un alcohólico que lo perdió todo bebiendo, y en donde…- Se detuvo, me asuste, pensé que la había enojado el hecho de que baje por un momento mi mirada, después de mis pensamientos siguió con un suspiro que tenía un tono como de recuerdos. -¿Recuerdas las personas pequeñas que se comieron a aquella niña?, bueno, pues así se fue consumiendo poco a poco aquel granjero y a su vez a sus hijas que habían quedado parcialmente huérfanas sin su madre. El no apreciaba su vida, y debía irse.
-Ahora vamos con el comandante. Un hombre muy reconocido, lleno de insignias pero detrás de las mismas vida, esta historia es tan perturbadora que no te la compartiré, solo puedo decirte, que era peor que aquel espíritu que salía de aquella grieta en la pared.
Vaya, ¿así de mala era su historia? No quería ni imaginármelo, sin embargo no podía decir palabra alguna, solo le asentía con mi mirada para que continuara con su relato.
- El obispo y el cirujano, esos dos pillos que llevan más muertos encima que yo en este “incidente” en un tren, el obispo como buen representante de la iglesia sabía lo que era bueno y malo para la misma, pero se le olvido el hecho de que la justicia es divina y no debe ser tomada en manos de los hombres, por esta razón, cada vez que alguien se confesaba, y para él, su pecado merecía la muerte, era tan sencillo como llamar al médico que casi siempre, a la misma hora, se desocupaba con brevedad para ir a la capilla en donde se encontraba el obispo y le decía que debía hacer, que muerte y con qué severidad debía ejercer sobre aquellos pecadores que se burlaban de las leyes divinas. El medico tenia demasiados aparatos de tortura en la mismísima capilla, y tardaba de 10 a 15 minutos en llegar mientras el obispo distraía a la persona y de un momento a otro el medico hacía de las suyas. Poco a poco el pueblo fue disminuyendo, tanto, que todos empezaban a sospechar del obispo, quien, como “buen” representante de la iglesia, tomo el dinero destinado a caridad, y junto al médico, quienes temían que entre ellos se delataran, tomaron el día de hoy un tren dirigido a Londres, y cuya parada, fue antes de lo que ellos pensaron.
-Robert- Añadió, te cuento al respecto por que estabas cayendo en tan ruines juegos en los cuales te dejabas manejar tan fácilmente por la ira y el resentimiento, que no sabías a donde podrías parar, y ya ves, de esto nadie se salva. Sé que eres un chico bueno Robert, pero tu hora ha llegado, necesito una historia más para contarle a mis futuros chicos, cuyas enseñanzas si podrán tomar. Decidí no matarte en el incidente para tener el tiempo de contarte esto, y que supieras que nada queda oculto y que hasta a ti, un chico joven y con pocas vivencias, le puede llegar su hora.
Todo se tornó de un color oscuro, el ambiente era pesado, escuchaba gritos de desesperación que me pedían ayuda; de un momento a otro entre la oscuridad, busque a la dama de blanco, su rostro era como el de un demonio, no sabía que era ella, me hallaba en shock, qué había pasado; Se acercó a gran velocidad con las cuencas de sus ojos vacías, sus dientes en punta, y con sus manos grandes y frías. Me tomo de los hombros y abrió su enorme y escalofriante boca, empezó a desplazarse hacia arriba y me sujetaba y me llevaba cada vez más alto, llegamos hasta el techo del gran túnel, y me miro y me dijo con voz infernal.
-Todos sabrán de ti mi pequeño Robert-. Se rió con perversidad, como si disfrutara de mi expresión de miedo y de mi llanto. Al finalizar su risa, me soltó.
Desperté en el tren, en aquel vagón y junto a aquellas personas, pero a mi lado no estaba la mujer de blanco, ella había desaparecido.
En medio del caos encontré una salida de aquel vagón que había sido el lugar de descanso de mis acompañantes, de tortura para mí y por ende de alegría para la mujer de blanco, Salí de la manera más discreta que me fue posible, pero nadie notó mi ausencia, pues estaban muy ocupados maldiciendo o llorando.
Una vez afuera me dirigí hacia la boca del túnel donde vi por última vez al comandante, el granjero, el obispo, el cirujano, la mujer de blanco y los demás pasajeros de los diferentes vagones. Me paré en medio de las vías del tren y mire fijamente el túnel, yo sabía que ahí dentro estaban las personas que podían responder mis preguntas.
Estuve mucho tiempo de pie en un mismo sitio que me sorprendí yo mismo de lo mucho que aguantaron mis piernas, las que hace un momento no podían sostenerse solas ni por un segundo.
Me consumía la duda, después de todo mi madrastra tenía la razón no debí subirme en este tren, habría sido una gran decisión, pero quién me garantizaba que la mujer de blanco no me estaba esperando a mí en específico, si era así -¿Por qué yo seguía ileso?-.
Muchas cosas ya estaban claras pero había muchas otras que aun necesitaban una respuesta. Ya sabía quién era la mujer de blanco pero cuáles fueron sus propósitos al contarme esas escalofriantes historias, debía resolver esas dudas que me consumían. Pero yo seguía ahí parado como una estatua sin hacer nada.
Lo dudé por un momento, pero me armé de valor y antes de darme cuenta estaba en el interior del túnel, era escalofriante estar entre las vías. Estaba tan solitario como siempre, pero en este momento me sentía verdaderamente solo. Toda mi vida lo estuve pero en este momento, quizás, por los alaridos de las almas que aún no habían partido y gritaban y se quejaban, aún se percibían sus presencias, pero sin embargo, me sentía solo, desamparado. En la lejanía un vestido blanco empezaba a acercarse, a continuación del eco del sonido de sus tacones, era ella.
Mi cuerpo se congelo, no podía moverme, no sentía nada, mi mente estaba en blanco. ¿Qué hago aquí?, porque no obedecí a mi madrastra, maldita sea la hora en la que me subí en este tren, maldita la hora en la cual aquella mujer se sentó a mi lado y me conto tan atroces historias.
Se acercaba y se acercaba, mi corazón, a continuación de cada sonido de sus pisadas se aceleraba, cada vez más rápido, sudaba, me hallaba solo, desvanecido en un tiempo y en un espacio en el cual no era coherente nada de lo que estaba pasando. No recuerdo ni el más mínimo detalle del accidente, no recuerdo en que finalizo la mujer de blanco, solo recuerdo sus historias de rencor, envidia, ira, y eso me aterrorizaba de mayor magnitud, debido a que ella sabía que eso sentía en este momento, rencor por todas esas muertes, envidia de aquellas personas que quizás no abordaron un tren porque sus madrastras les dijeron que no lo hicieran y yo no obedecí y en este momento ellos están bien y sin tan escalofriantes historias en sus mentes, y por ultimo ira, ira de saber que aquí y ahora, me encuentro, frente a ella, con esta rabia que me consume, ¿Por qué yo?, ¿No podía ser el coronel?, ¿O el medico?, es ridículo todo lo que está sucediendo.
-Hola Robert-. Su voz, no la recordaba, vaya, que voy tan fría.
-¿Qué quiere de mí?-. Le dije, intentando que mi desesperación no se apoderara de mi tono de voz ni de mis palabras.
-Quiero contarte una historia-. Me dijo, con una leve sonrisa en su rostro.
-¡No más historias!- Grité, el eco ahuyentó cualquier otro sonido dentro del tunel.
-Una última historia quiero contarte-. Me dijo, continuando después de unos segundos con un suspiro y diciendo mi nombre. –Robert. La historia de Robert, un niño en un tren, fuera de su destino-.
Mi mente se nublo, ella sabía que no debí haber subido en él, ella sabía que mi madrastra no quería que subiera, todo estaba calculado en cuanto a ella. Aun así, por qué yo.
Por qué estaba aquí con ella, quien es y por qué esta tan interesada en contarme historias. Mis pensamientos se vieron interrumpidos por su voz.
-Robert, Robert, Robert, mi querido y pequeño Robert-. Dijo con un tono de negación.
-¿Qué hice para que me haga esto?-. Dije.
-¿Recuerdas cuantas cosas pensabas de tu madrastra, como la evadías, como te fastidiaba, como querías ir a Londres para no soportarla más?, frustre tus planes, ¿Verdad? Lo siento Robert, pero tu historia aun no comienza-. Dijo mirándome directamente al alma como si descifrara mis más oscuros sentimientos.
-Aquí estoy Robert, para hacer tú vida miserable, verdaderamente miserable, no como tu lo creías que era, simplemente por alguien que se preocupaba por ti sin medida alguna-. No podía digerir lo que me decía, quería salir corriendo pero su mirada me lo impedia.
-Recuerda al comandante, el granjero, el obispo y el cirujano. Grandes personas, ¿No es así? Pues no tanto para tu información. El granjero había sido espectador de la muerte de su esposa, asesinada brutalmente por un asesino en su pequeña granja, quien era un ex esposo de ella, pero que jamás había logrado olvidarla, y cuando se enteró de que estaba en la ciudad planeo su venganza y fue por ella y la mato, mientras el granjero estaba recogiendo la cosecha, llego a tiempo para ver como el cuerpo de su esposa yacía en el suelo junto al de el quien se había quitado la vida junto a ella, cumpliendo el “Hasta que la muerte nos separe”. Después de este suceso, el viudo granjero se convirtió en un alcohólico que lo perdió todo bebiendo, y en donde…- Se detuvo, me asuste, pensé que la había enojado el hecho de que baje por un momento mi mirada, después de mis pensamientos siguió con un suspiro que tenía un tono como de recuerdos. -¿Recuerdas las personas pequeñas que se comieron a aquella niña?, bueno, pues así se fue consumiendo poco a poco aquel granjero y a su vez a sus hijas que habían quedado parcialmente huérfanas sin su madre. El no apreciaba su vida, y debía irse.
-Ahora vamos con el comandante. Un hombre muy reconocido, lleno de insignias pero detrás de las mismas vida, esta historia es tan perturbadora que no te la compartiré, solo puedo decirte, que era peor que aquel espíritu que salía de aquella grieta en la pared.
Vaya, ¿así de mala era su historia? No quería ni imaginármelo, sin embargo no podía decir palabra alguna, solo le asentía con mi mirada para que continuara con su relato.
- El obispo y el cirujano, esos dos pillos que llevan más muertos encima que yo en este “incidente” en un tren, el obispo como buen representante de la iglesia sabía lo que era bueno y malo para la misma, pero se le olvido el hecho de que la justicia es divina y no debe ser tomada en manos de los hombres, por esta razón, cada vez que alguien se confesaba, y para él, su pecado merecía la muerte, era tan sencillo como llamar al médico que casi siempre, a la misma hora, se desocupaba con brevedad para ir a la capilla en donde se encontraba el obispo y le decía que debía hacer, que muerte y con qué severidad debía ejercer sobre aquellos pecadores que se burlaban de las leyes divinas. El medico tenia demasiados aparatos de tortura en la mismísima capilla, y tardaba de 10 a 15 minutos en llegar mientras el obispo distraía a la persona y de un momento a otro el medico hacía de las suyas. Poco a poco el pueblo fue disminuyendo, tanto, que todos empezaban a sospechar del obispo, quien, como “buen” representante de la iglesia, tomo el dinero destinado a caridad, y junto al médico, quienes temían que entre ellos se delataran, tomaron el día de hoy un tren dirigido a Londres, y cuya parada, fue antes de lo que ellos pensaron.
-Robert- Añadió, te cuento al respecto por que estabas cayendo en tan ruines juegos en los cuales te dejabas manejar tan fácilmente por la ira y el resentimiento, que no sabías a donde podrías parar, y ya ves, de esto nadie se salva. Sé que eres un chico bueno Robert, pero tu hora ha llegado, necesito una historia más para contarle a mis futuros chicos, cuyas enseñanzas si podrán tomar. Decidí no matarte en el incidente para tener el tiempo de contarte esto, y que supieras que nada queda oculto y que hasta a ti, un chico joven y con pocas vivencias, le puede llegar su hora.
Todo se tornó de un color oscuro, el ambiente era pesado, escuchaba gritos de desesperación que me pedían ayuda; de un momento a otro entre la oscuridad, busque a la dama de blanco, su rostro era como el de un demonio, no sabía que era ella, me hallaba en shock, qué había pasado; Se acercó a gran velocidad con las cuencas de sus ojos vacías, sus dientes en punta, y con sus manos grandes y frías. Me tomo de los hombros y abrió su enorme y escalofriante boca, empezó a desplazarse hacia arriba y me sujetaba y me llevaba cada vez más alto, llegamos hasta el techo del gran túnel, y me miro y me dijo con voz infernal.
-Todos sabrán de ti mi pequeño Robert-. Se rió con perversidad, como si disfrutara de mi expresión de miedo y de mi llanto. Al finalizar su risa, me soltó.
Desperté en el tren, en aquel vagón y junto a aquellas personas, pero a mi lado no estaba la mujer de blanco, ella había desaparecido.
domingo, 24 de noviembre de 2013
Cartas
Aún tengo las cartas, las cartas que no te entregué, las cartas que por ti las guardé, aquellas que entre lagrimas escribía cuando tu ausencia abarcaba toda mi alma, todo mi ser.¿Qué haré con todas ellas?, la tinta se corre como corre el tiempo en nuestros cuerpos. El papel se rompe y se debilita, tal como mi ser se debilita con esta soledad que acecha mi cordura.
¿Qué haré con esos par de trozos que se han caído?, tal vez los arroje siguiendo tu cultura de que lo viejo se desecha, tal como pasó conmigo; o tal vez pueda guardarlas y después de un tiempo las una y vea lo ridículo que era esperarte.
Quizás habla un alma herida, por que si vuelves se que estaré dormida y tu presencia será la que me despierte, todas estas afirmaciones no serán más que el producto de una inmensa melancolía, rabia, falta de cordura, tal vez algo más que simple ira, solo es sentir tu ausencia por años, saber que no estas, pero saber que te siento, cerrando los ojos te siento en mi espalda, recorriendola y sabiendo que ya no estas. Mi cabeza ahora no está conmigo, y ni hablar de mi corazón, toda yo está haya contigo, aunque no lo puedas ver.
Imparable.
Sintiendo la agonía de ser vencida, vencida por la negligencia y egocentrismo de mi ser, me rodee de falsos pensamientos y sentires que no llenan un vacío, absolutamente ninguna esperanza se veía ni siquiera por la más grande ventana. Sumergida entre el dolor, no podría ni desear un final feliz a lo que eran los mejores años de mi vida; me hallaba en mi habitación sin sentirme parte de esta vida a la que estaba sometida a sobrevivir, creía que era la vida equivocada, debía ser por que no me sentía parte de mi familia, de mi escuela, o tal vez de mi cuerpo, no estaba conforme con nada a mi alrededor, y eso mismo le pasaba a la gente cuando me veían y sabían que no podría hacer nada bien ni ahora ni más adelante. ¿Qué haría una niña buena para nada?, fue allí cuando todo dejó de tener sentido, deseaba ser alguien más, alguien que encajara en este instante en donde no podría desear otra cosa que desaparecer o simplemente jamas haber sido lo que soy dejar de ser materia, dejar que el alma tomara su rumbo, aquel rumbo que sabia que tal vez siendo solo cuestión de alma nadie podría detener, jamás ser dócil, jamas dejar que me secuestraran las paredes de alguien más, esperando a yo poder llenar aquellas expectativas. Deseaba ser parte del viento, fluir como el agua, huir como un colibrí, ser tan rápida como las corrientes de agua, y con ello, arrasar cualquier mal pensamiento o cualquier miedo, ya no estaría en mi habitación cuestionando la vida que me tocó, simplemente estaría en todos lados, y para los demás sería casi inexistente y sin importancia, seria inquebrantable y cumpliría todos los suelos de la niña sumergida en soledad y rechazo, al fin sería yo
Luego recordaba que la persona que pensaba estas cosas no podría ser yo, siempre estaba situada en frente a mis miedos enfrentándolos, jamas siendo vulnerable, nunca dejar que la agonía y la levedad de los pensamientos embarcara un viaje hasta mi alma para tomarla y secuestrar cualquier deseo de ser mejor, de dar lo mejor de mi en cada cosa que hiciera. Por ello, sabia que esos deseos no podrían venir de la persona que ahora escribe. Esto trae consigo ese deseo de poder escribir, escribir al sentir, no escribir por que sí, tener una conexión sin ambición y un deseo enorme de que la escritura sea mas que cualquier pequeño deseo, que escribir sea una realidad.
Inocencia.
![]() |
| Fotografia: Pam Vazquez |
Erase una vez, una familia que iba a comer en una cálida tarde a un prado cerca de su casa, compartían, jugaban y bromeaban, que otra cosa se podría esperar de una familia de 3 personas.
La pequeña siempre tan traviesa corrió hacia un pequeño bosque que no se encontraba muy lejano de donde se encontraban, por ello, sus padres decidieron no preocuparse, y dejarla divertirse.
Había hallado una ardilla en la rama de un pequeño árbol. La ardilla jugo mucho tiempo con ella, corrió a su alrededor y dejaba que la pequeña la tocara. La niña entusiasmada corrió con la ardilla hacia donde estaban sus padres, pero algo muy inusual pasó; Sus padres angustiados arrebataron la ardilla de las manos de la pequeña, su padre resulto muy lastimado, pero lo que no era usual era que no tenia rasguños o menor cosa, tenia mordidas profundas y rasgaduras en su piel.
Tiempo después sus padres le preguntaron a la niña sobre esa criatura, dijo que tan solo era una ardilla. Sus padres atemorizados tomaron todo lo que tenían y se fueron de aquel pueblo, mientras la pequeña, mirando por la ventana de su auto y con mil dudas, huyó de aquel lugar, tiempo después sus padres se hallaron muertos en un cuarto de hotel, con las mismas heridas de su padre y con infinidad de cuestionamientos la joven se preguntó: -¿Qué sería de aquella ardilla que huyó con mi comida?, por lo que una voz escalofriante le dijo al oído: -Está aquí, lista para el postre.
viernes, 1 de marzo de 2013
Hora de dormir.
Siempre estando bien, siempre riendo por estupideces hasta llegar a casa, en la soledad de tu cuarto, con los gritos a tu alrededor, el inconformismo de tus padres, tu escuela, tu... Si, tu, tu propio inconformismo, tan solo te sientas y tomas tu computadora, algo de comida, un tanto ligera y empiezas a reflexionar. Un mal día tras otro, nada que esperar de el siguiente.
Hora de dormir.
No tienes sueño, tan solo te pones a mirar hacia el vació, recuerdos, palabras tan solo sentimientos explotan dentro de ti, piensas que puedes ignorarlos pero no es así, sin embargo, tomas tu celular y tratas de distraer tu mente un poco. Ya es tarde, empiezas a llorar, lloras sin una explicación evidente, pero siempre lo hay. Cansada, agotada de gritar en tu interior tomas tus sabanas y las acercas a ti, las sostienes fuertemente como si te aferraras a la vida, un par de lagrimas mas y no recuerdas como fue que conciliaste el sueño. Una nueva mañana, piensas en aquella noche, sin embargo sigues como si nada, nadie se percata de tus lagrimas, tan solo continuas y sigues sonriendo y jamas teniendo nada. Una y otra vez los disgustos no se apartan de tu alma, codicias felicidad pero no la consigues, sigues tratando de alcanzar algo que de a tu vida sentido pero jamas llega, en una rutina de tristeza se convierte ese periodo de vida donde lo pierdes todo, estas solo, así los demás te digan que nunca estuviste solo así te sentiste, solo sin una compañía, después de eso nada es igual, logras verte feliz, no estarlo.
Un día gris.
Ahora donde estas, estuve aquí esperándote para conversar, tal como lo dijiste: -Cuando me necesites aquí estaré. ¿Donde estas?, ¿Estoy perdida?, ¿Donde esta el camino a tu reencuentro?, ¿Por que te alejas cuando imploro tu ayuda?, ¿Por que no estas?.
Mírate, ahí vas, con tus palabras de aliento que nunca me pudiste dar.
Te veo a lo lejos, parece que regresas, parece que vienes a cuidar esta alma en pena. Te veo aquí frente a mi sujetando mi mano y con gran esfuerzo moviendo tus labios. Sigues hablando pero no escucho mayor cosa, solo se que estas aquí, ¿Eso luego no era lo único que me importaba?, aquí estas, aquí te tengo pero yo no te quiero soltar. Ahora callas y cambia la expresión de tu cara, ¿Que sucede? ¿Por que te vas? No me dejes.
Ahora en la película de ese instante oigo tu voz, tus palabras, tu falta de sentir. ¿Hice algo mal? ¿No merezco tu amor? ¿Por eso te vas? Tus palabras fueron tan directas que atravesaron la belleza de tu recuerdo como un par de espadas que no dejaban de apuntar hacia tu recuerdo. Ahora, que haré, que diré, que sentiré. ¿Quien eres tu?, no eres por quien enloquecí, no eres por quien viví, no eres quien decía que no me dejaría o se apartaría, eres una sombra que se esfuma a través de los segundos en los cuales no estas.
Huiste de mis brazos con la osadía de lastimar un corazón que ya estaba lastimado, corriste de este sitio, destinado solo para tu presencia, ahora que te fuiste un alma vacía recuerda con dolor tu imagen de ida al olvido, y tus palabras que antes no poseían algún sonido, pero que ahora son un canto a la tristeza y un recuerdo agobiante de la belleza.
lunes, 4 de febrero de 2013
García Márquez
El maestro García Márquez lo dijo así : "La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado..."
sábado, 2 de febrero de 2013
Dicen que al mal tiempo buena cara, que después de la tormenta siempre llega la calma, pero que al fin y al cabo las cosas nunca cambian. Que todo lo que sube baja, pero que agua que pasa no mueve molinos. También dicen que todo el mundo merece una segunda oportunidad, pero que segundas partes nunca fueron buenas, que quien tiene boca se equivoca y que rectificar es de sabios. Que querer es poder y hace más quien quiere que quien puede, pero que quien todo lo quiere todo lo pierde, además que de donde no hay no se puede sacar. Que quien no arriesga no gana, que quien la sigue la consigue. Que no por mucho madrugar amanece más temprano, pero que a quien madruga Dios le ayuda. Que si te pica te rascas, que todo lo que escuece cura. Que no hay mas ciego que el que no quiere ver, que a palabras necias oídos sordos pero que a buen entendedor pocas palabras bastan. Que la confianza da asco. Y que quien no corre vuela, que ya se sabe que las apariencias engañan y que por supuesto que no es oro todo lo que reluce. Y mira que quieres que te diga si quien avisa no es traidor, que si te he visto no me acuerdo, y que a rey muerto rey puesto... Extraños cuestionamientos nos rodean, sean poco sean muchos, aveces nos confundimos, aveces no sabemos que decidir, pero casi siempre aprendemos, aprendemos de las experiencias, aprendemos de los errores, pero esta en cada uno de nosotros si de verdad no queremos volver a cometerlos, si lo experimentado ya fue suficiente o si aun necesitamos una lección mas de todo esto llamado: LA VIDA ... Y mientras tanto, a raíz de tantos cuestionamientos que surgen, la inseguridad crece aun mas, así no lo queramos por naturaleza somos inseguridad, nuestras dudas superan nuestras expectativas de nosotros mismos, aquellas inseguridades que nos hacen temer de cuan buenos somos para algo, que nos hacen pensar en vez de soñar y que nos hacen solar en ves de vivir, nos hacen cuestionar en vez de aclarar aquellas dudas las cuales nos hacen sentir inseguros y nos quitan la iniciativa, pero as halla de la inseguridad de pensamiento, la inseguridad física marca tu vida, tu carácter y tu imagen hacia los demás tratas de ser la persona mas invisible para los demás jamas esperas atención jamas te sientes cómodo con lo que eres, quieres cambiar pero es inútil buscas afecto pero al igual es inútil por que se encariñaran de lo que te conviertas mas no de aquella persona sumisa y tímida la cual realmente eres, pero sin embargo cambias y dentro de esos cambios pierdes aquellas cosas hermosas que tenias, sin embargo los cambios son inevitables, como también es inevitable que sientas que eres inferior a una persona, o por el contrario que te sientas mas persona que los demás para evitarlos tienes que tener presente que tu vales mucho, que sin importar que las personas te querrían tal cual, con defectos, inseguridades, en fin millones de cosas que surgen en tu interior, pero que tan solo unas cuantas valen la pena guardar. No digo que sentirlas sea malo, por el contrario, creo que las siento a menudo pero miro a mi alrededor y me cuestiono, si fuera así no tendría a las personas que tengo a mi lado, y mucho menos seria tan importante para ellos como ellos lo son para mi así que sonríe no es por que seas feliz, sino que eres fuerte y puedes demostrar que a pesar de las adversidades mantienes buena actitud y haces feliz a los demás sin que necesariamente tu lo seas.
Mascara

Sabes qué? No mereces sentirte así, no mereces acostarte a llorar en la cama cuando nadie te ve solo porqué no tienes nadie en quien confiar. No mereces reflejar en el espejo todas las inseguridades que los demás han creado en ti en lugar de quien realmente eres. No mereces que los idiotas de tu escuela te hagan sentir menos, solo porqué eres más que ellos. No mereces intentar cambiar. Tu cuerpo es perfecto, tus ojos son muy bonitos, tu pelo es precioso, tu sonrisa es adorable mientras sea real, y tú... tú eres una persona a la que Dios le está preparando un gran futuro.. Ahora sufres, pronto sonreirás,así son las leyes de la vida. Recuerda que vales mucho, y que hay un momento en el que debes dejar de hacer de sentir mejor a los demás para empezar a hacerte sentir mejor a ti misma. Sonríe que la vida es muy corta
Cuando las lagrimas brotan de tus ojos no significa que seas débil tampoco que seas infeliz, significa que todo lo que has guardado debe salir de una ves por todas, al fin encontraron su puerta, para salir sin importar donde estés con quien estés simplemente fluyen por tus lagrimas, detesto que me vean llorar, pero es imposible contenerme en algunos momentos, y entre mas retengo las cosas menos cesaran, así que deja que fluyan tus problemas
viernes, 25 de enero de 2013
Distancia
Y entre esta maldita distancia que impedía nuestro reencuentro, entre ese espacio y aquel tiempo, se generaba un anhelo, se generaba un deseo, se generaba un valor hacia los momentos vividos, que ahora se reducían gracias a los kilómetros, gracias a la ausencia de segundos físicos vitales, como ver tu figura de lejos tocarte y sentirte como la realidad que me impones ante este desquiciado mundo que se detiene al verte a los ojos durante un lapso de tiempo en donde escudriño tu alma y tu ser... esta maldita distancia que me impedía conectar mi alma a la tuya, y vivir una realidad en tu mirada... un deseo entre la suave carretera que formaban tus manos sobre las curvas de mi cuerpo y sobre todo la curva de mi sonrisa, en ella una leve comillas que se distanciaba de su extremo, ese es el mejor ejemplo de ti y de mi, separados por una maldita distancia.
Daniela ©
domingo, 20 de enero de 2013
Ahogandome en agonia
¿Qué se siente al tener depresión?, susurró. Es como estar ahogándote, pero, sin embargo, puedes ver a todos respirando a tu alrededor.
viernes, 18 de enero de 2013
¡Cuídate mucho y hasta luego! ♥
Querido:Esta carta va dirigida a ti, si a ti quien me otorgo los mejores momentos de mi corta vida hasta el punto de asegurar ser las mejores memorias de un futuro lejano, querido mio lamento no poder estar junto a ti en este momento, lamento solo traer problemas y discusiones, soy un problema, soy como una guerra solo traigo hambruna y dolor, mi existencia es una reencarnación de la peor época para alguien como tu. Querido por favor no martirices tan bella alma que se aloja en la rivera de mis mas profundos sueños, bueno de mis sueños rotos, no atribuyas mi viaje a tus sentimientos, por que no lo son, los autores de esta liquidación son mi naturaleza que solo se impregna de dolor. Querido por favor que no tiemble tu voz al exclamar ante el mundo la injusticia de mi cometido... querido por favor, que tu ser no este de luto por una partida insignificante y burda, que tu pureza no se vea interrumpida, por favor que tu ser no desfallezca mas. Querido no te exaltes, no te agobies, no te desvanezcas entre sueños que dejaron de brillar, por favor querido borra esa expresión aun no me he ido. Me limite a hablar pero no a escuchar, no puedo pedir reacción tuya a cambio mas que tu silencio, ¿Sabes? no me acongojo, no me duele, no sufro, solo afronto mi destino, afronto mi pasado tan hermoso que me has brindado, pero no te sujetare mas sabiendo cuanto daño te he causado. Mi querido tantas veces exclamando y sufriendo por tu perdón pero cuando lo obtuve lo desvalorice, si... son estas las razones por las que te comprendo, has sido un buen ser humano nunca lo dudes.
Escribo con un aire de melancolía al aceptar tu merecida partida... No olvides, nunca olvides, que cada fuerza, cada suspiro, cada latido de mi ser era inspirado por la fuerza de tu presencia, dedicado a la mirada mas concreta y sincera... me hiciste ser una escritora enamorada, y nos convertimos en la guerra enamorada de la paz...
Querido, te escribo desde lo mas profundo de mi alma para decirte que de todas las bendiciones... tu fuiste, eres y seras la mas hermosa
¡Cuídate mucho y hasta luego! ♥ *Escribió con lagrimas en mis ojos y sueños rotos*
Sin ofender
Somos un sistema
¿Sabes? A veces creo que todo nuestro sistema funciona como una cámara fotográfica, y espero que sea así, espero al menos jamás distorsionar el recuerdo que ha quedado grabado en mi retina y se ha alojado en mi cerebro. Espero también que ni los colores, ni el aroma, ni el sentimiento, cambien, pues sería una pena perder hasta el más minúsculo detalle. Preferiría entonces que todo se quede tal cual, y sé que me dirás que es imposible, pero nunca está demás soñar, a veces, con esfuerzo y algo de uno mismo, se pueden lograr las cosas. Ya sé que tú no te irás tan fácilmente, pero esto, este momento es especial, es único, es un tú que ya no está; y la verdad, me encantaría guardar a cada tú aquí, cerca, muy cerca del corazón y se que guardándolos ahí, tarde o temprano mis imágenes se desconfigurarán. Sin embargo haré el intento. Te dejaré mirando al horizonte, moviendo la boca lentamente, una sonrisa, una mirada profunda. Te vuelves, me miras, la sonrisa cambia, la mirada cambia, tú cambias; espera, me equivoco, “nosotros” cambiamos, y así, lentamente, cerca, cerca, mucho más cerca; mirada fija, labios a medio abrir, quejido nervioso. Uno, dos, respiraciones acompasadas. Tres, cuatro, cierras los ojos, sigo, sigo mirando, hipnotizada. Muerdo tu labio y ahí, justo, con la sensación de un cambio, de un mundo totalmente nuevo, cierro los ojos y otra imagen es capturada.
jueves, 17 de enero de 2013
Para mi pequeña
-Mi pequeña, mi pequeña niña. -dijo con agonía mientras la camilla se alejaba por el pasillo de el hospital.
-ERES MI NIÑA! no eres una imagen de venta que se deba preocupar por su imagen, eres mi niña!- repetía con dolor y sufrimiento...
Se preguntaran, por que?, de donde nacen estas palabras? por que las dice este individuo poco descrito?...
Pocas horas antes me encontraba en el lugar en donde habitualmente paso mi tiempo libre por las tardes, me encontraba en el parque con un buen libro y la sombra de un árbol que para mi subía hasta los cielos, bajo el sentía su aroma, sus hojas caían y me preguntaba, para un árbol sera de gran importancia que sus hojas caigan? me lo cuestionaba pues era constante este proceso, y solo me concentraba en ese ambiente libre y puro, pues si el árbol tiene aquellas hojas, por que deberían caerse? cuando una idea loca que tal vez nadie entienda llego a mi mente, un árbol es un ejemplo de lo que denominamos "vida" no hablo individualmente, hablo de cada uno de nosotros situados en este ahora, en este tiempo determinado y especifico, ver caer las hojas de ese árbol y ver que quedaba siempre un pequeño, casi minúsculo espacio en donde se encontraba esa insignificante hoja, ese pequeño espacio son como nuestras huellas dejadas por esta "vida" tal vez nadie reconozca tus esfuerzos o cambies la visión de algo a todo el mundo, no! pero dejaste una huella, una imagen, un recordatorio, cambiaste a alguien en el transcurso de tu vida... después de lo que pensaba escuche detrás mio que se acercaban unas personas discutiendo, no preste mucha atención como decía antes, me eclipsaba la visión que tenia y las ideas que cruzaban por mi mente, pero sin embargo escuchaba como un grupo de jóvenes hablaban sobre lo gordas y feas que estaban, diré mi cabeza para verlas, me imaginaba a alguien acabando de saliendo de Mc Donals con aproximadamente 300 kilos y con algo en particular que las hiciera ver "feas" ante una sociedad, pero al verlas decía ¡RAYOS! e mi cabeza deseaba verme como alguna de ellas, cuerpos estilizados, ropa sumamente hermosa y rostros perfectos, una de ellas se encontraba llorando, la recuerdo por que me pareció la mas linda, su cabello era castaño rojizo, ojos verdes y su piel era radiante, me pregunte por que llorara? seguí prestando atención a sus conversaciones y vaya que si se me rompió el alma, no es por que tenia problemas o cosas así sino que decía "No logre vomitar lo que acabo de comer, ya se habrá digerido y me estaré viendo gorda en estos momentos" mi corazón se entristece, no pare de lamentarme por ella, sentía su lastima y su sufrimiento con tan solo verla, sus "amigas" la estaban insultando, me dio ira, mas no pude hacer nada, solo seguía mi lectura... o pues eso pensaban ellas que hacia, se sentaron en unas bancas vecinas a el árbol donde yo me encontraba, no podía perderme un solo momento de lo que sucedía, sera que... lo que estaba leyendo estaba cobrando vida? leía una narración de victimas de cyberbullying y de trastornos alimenticios... como de un momento a otro sucedió esto? allí fue cuando grite: -¡QUE ESTÚPIDA SOY! - las jóvenes me voltearon a mirar y me sonroje de la vergüenza pero lo decía por que era una clara señal... ESTO PARA CADA SEGUNDO! esto no es algo extraño ni mucho menos algo de temer o de evitar, esto en verdad pasa... recordaba historias pasadas y experiencias y me sentía mal por ella imagínate despertar, no mirarse en el espejo y simplemente odiarse, que aquellas "amigas" que tienen su supe autoestima te bajen el tuyo, mientras tu con tu autoestima de mierda se lo subas a los demás .. es una película de terror constante donde tu cuerpo es la escena principal... volviendo a aquella joven, mientras lloraba comentaba lo que le había pasado hace unas semanas atrás y dijo las palabras de su madre, -Mi pequeña, mi pequeña niña. -dijo con agonía mientras la camilla se alejaba por el pasillo de el hospital.
-ERES MI NIÑA! no eres una imagen de venta que se deba preocupar por su imagen, eres mi niña!- repetía con dolor y sufrimiento... Si, así empieza la historia de aquella joven, esa joven con una historia salida de una película de terror, ni pensar que la encontraría semanas después, decaída y peor que nunca, y ni una palabra pude decirle ni una anécdota pude saber, hasta que en ese mismo árbol meses después seguía observando como la vida de aquel árbol seguía dejando diminutas huellas, y la brisa inundaba mis pulmones de su aroma, pero algo interrumpió aquel momento... era ella, pero corrió hasta la acera de la avenida, me alegro verla mejor pero no entendía el por que de su "huida" momentos después una ambulancia se encontraba en el lugar, había corrido en plena avenida para propinarse la muerte, vi a una mujer adinerada llorando corriendo en círculos en búsqueda de explicaciones y de información deduje que era su madre, me dirigí con seguridad hacia ella y mientras le contaba lo sucedido una tenue sonrisa broto junto a lagrimas... no entendí aquel gesto, cuando me dijo: -Su batalla por ser hermosa al fin termino y sera el ángel mas dulce y hermoso de el cielo - no se como esa mujer se sentía conforme con lo sucedido, no encontraba explicación hasta que recordé una parte de aquel libro... "La muerte representa la tranquilidad de un alma en penumbras en lo terrenal... NO! representa renuncia, mas si significa paz para las personas de el alrededor de una vida de preocupaciones y miedo" Allí comprendí que su madre no quería mas matarse cada segundo sin poder hacer un algo sin poder seguir a su hija... ¡Su pequeña había quedado en el olvido, su pequeña niña había sido resagada, su pequeña niña dejo de serlo para convertirse en una imagen que constantemente para muchos estaba en venta y no le pertenecía su propio cupo le pertenecía a los estereotipos de una vida como la de un árbol, ella era una hoja que caía, pero la huella, la marca que había dejado era en mi vida!
...
Ayer faltando poco para ser las 12 se me ocurre abrir la ventana y solo observar, reflexionar, analizar, tan solo me percataba del silencio, ni el viento rompía aquel silencio perfecto para reflexionar, hubiera deseado poder ver las estrellas, pero no pude hacerlo, me sorprendió que a esas horas de la noche, no sintiera frió, no se si era yo, o en verdad ignoraba el hecho de esa pequeña ventisca, no lo se, solo se que sentí paz, un celador paso y me dijo: no debería estar durmiendo? el interrumpió mis pensamientos, tan solo le respondí que no quería dormir, que quería pensar... me miro un poco sorprendido y siguió su camino, recuerdo a verlo visto pasar unas 11 o 12 veces por en frente de mi casa, siempre paraba frente a mi y miraba la dirección donde se eclipsaba mi mirada, antes de cerrar la ventana le dije que por que siempre se detenía y me miraba, me dijo que no era normal que alguien a esas horas de la noche estuviera en una ventana, el creía que saltaría por la forma como estaba sentada en mi ventana, no me lo dijo, lo deduje, le dije que me daba paz sentir el viento sobre mi rostro, se rió y me dijo que me daría gripa le dije que a veces la gripa no es lo mas fatal que te pueda dar, que no estaría nada mal que me diera gripa, y durante unos 14 minutos para ser exactos entable una conversación con el, me dijo al cabo de un largo silencio si en verdad saltaría por la ventana para escapar o algo así, sabia que no quería pronunciar la palabra suicidio, le dije que esa ventana siempre había estado allí y no quería escapar ni mucho menos, solo quería pensar, de una forma grosera le dije "hasta que entablamos esta conversación y me distraje" seguido de una sonrisa, me pregunto si me quedaría mas tiempo en mi ventana, le conteste que hasta que mi mente quedara clara volvería a mi cama, el siguió dando vueltas y paso tan solo 3 veces al frente de mi casa, estas veces no se detuvo, solo seguía, sabia que estaba pensando, fue entonces cuando aclare el ultimo interrogante y sentí alivio al poder haber pensado en todo, pero quería que pasara de nuevo, le quería decir que ya me iría a dormir, paso de nuevo y le dije que se detuviera, que mirara el árbol que hay en la casa de enfrente y viera el poco movimiento que provocaba el viento, se sorprendió, me dijo que nunca se había fijado bien en eso, dejo su cicla a un lado y me acompaño por unos minutos, le di las gracias por escucharme y le dije que me tenia que ir a dormir, me dijo que bajara con cuidado de la ventana, lo hice y ya adentro me sentí un poco desconcertada, la paz que sentía desapareció, y sentimientos de dolor volvían de nuevo, me contuve y volví a mi cama, no podía dormir, eran casi las 3 de la mañana, y empece a leer, pero no lograba dejar de pensar en todo lo que había pasado, me senté en un espacio de mi cuarto y empece a escribir, y surgió una frase ... "La vida simplemente es un camino, es un camino indeciso pero que todos tomamos, la vida simplemente es eso, es un puente para experimentar, tu decides seguir, los demás no lo harán por ti" ... Y en verdad solo cuando la escribí sentí sueño, sentí paz en mi habitación, no tanta como la que sentía sentada en mi ventana, pero si era paz, débil y momentánea, pero era tranquilidad.
La amaba
Como si fuera un sueño esta realidad la modifico poco a poco, como si fuera un espejo reflejo todo lo que soy en esta realidad, como si pudiera abarcar cada memoria y colocarla en el olvido lo hago, cuando sientes una pequeña satisfacción al escribir, como cuando un compositor esta en frente de un piano y siente que solo es el y el piano, así me siento aquí, en frente de una opción: - ¡ESCRIBIR! -, es un opción que me ha hecho aliviar heridas, y dejar que fluya cada aspecto de esas heridas por personajes, como el de hoy, hoy escribo una historia que encierra una alusión a algo no tan distante de esta realidad, que a veces parece un sueño, tal vez no tanto por su hermosura, pero si por que se puede comparar como una pesadilla.
Hola, mi nombre es Juan, simplemente Juan, mi apellido no me hace mejor persona, ni la procedencia de el o de mi familia, vivo en Chicago, pero no soy originario de los Estado Unidos, soy de un pequeño pueblo de las afueras de México, me mude a Chicago con mi familia, aquí por ser originario de un pequeño pueblo y no tener recursos suficientes he sido señalado en mi escuela, me han llamado pobre, delincuente, salta rejas, en fin, también he tenido que sobrevivir a una ciudad donde, así seas joven, si no consumes, no eres alguien, ver como los demás tenían ropa, lujos, autos, en fin, cosas que yo jamas tendría me desmotivaba, sin embargo, ellos a pesar de todo eran humanos también, había una chica en la que me fijaba cada mañana, se sentaba casi 2 puestos adelante de mi, era alta, rubia, ojos azules que cuando te miraban era como si te perdieras en un mar de pensamientos, deseos, sueños, en fin, me perdía en aquellos ojos, sabia que no era como las demás sabia por su forma de actuar que había vivido muchas cosas, que a pesar de los lujos que tenia era humilde, siempre me dirigía un saludo, a continuación de una sonrisa, un tanto tenue, pero era una sonrisa hermosa, que me inspiraba tranquilidad, siempre se sentaba conmigo en el almuerzo y hablábamos como si nos conociéramos desde antes, nunca le pregunte acerca de su pasado hasta aquella tarde, cuando salíamos de la escuela, la vi llorando, me preocupe tanto que simplemente tome su brazo tal vez muy bruscamente, pero lo tome y la aleje de todas esas personas que no les interesaba su bienestar, mientras la tomaba de su brazo ella me miraba con terror, al fin me detuve y la abrace no se por que, no se por que lo hice, pero le dije que la amaba, que nadie la entendería como yo, que era toda clase de esperanza para mi, que la cuidaría y la protegería de todo lo que pudiera dañara sin dejar de abrasarla le dije dime, dime que te pasa, dime que te atormenta, por favor dímelo necesito de tu sonrisa, por favor, aliviare tus dolores, tus heridas, por favor... Me miro y sus ojos me explicaron todo, estaba quebrada, estaba agotada, estaba cansada, pero quería que me dijera que le pasaba, hubo un silencio no muy largo, agacho su cabeza y empezó a comentarme que había pasado, no le creí era una historia absurda, tome su rostro y la mire fijamente, le pedí que no me mintiera, que me dijera que le pasaba, quebró en llanto y me contó nunca pensé que detrás de esa mirada que eclipsaba se escondía tanto dolor, tantas experiencias, y sobre todo, tanta ausencia de una niñez, a la vez me dije a mi mismo... ¡ELLA ES LA INDICADA!, compare mi historia con la de ella y eran tan similares, me cautivo este pequeño detalle, y desde allí supe que la amaba, que amaba que sonriera, pero me lastimaba que no lo hiciera, amaba que me mirara, pero me lastimaba que llorara, amaba que me hablara, pero me lastimaba que callara.... simplemente, sin importar que llorara, que callara, yo, ¡YO LA AMABA CON EXTREMA LOCURA! (...)
Sin regreso
Era un camino largo, oscurecía y estaba segura de que me rendiría, siempre termino rindiéndose por que le temo a lo desconocido, quería saber a donde me llevaba aquel camino que era desconocido para muchos pero para mi representaba un trayecto desde mis comienzos, pero temía reencontrarme con la oscuridad, temía reencontrarme con aquel comienzo, temía provocar un cambio... otro cambio que para nadie seria suficiente, en mi caso, ningún cambio es suficiente, siempre algo me falta y no puedo ser lo que los demás esperan de mi, estaba asustaba paro nadie lo notaba, cruzaba por las calle y lloraba mientras recuerdos ocupaban mi cabeza, solo habían recuerdos, poco a poco mi imagen desapareció, simplemente era la imagen de aquella niña que cruzaba día a día esas calles, me había perdido entre recuerdos del pasado, pedía auxilio e intentaba detenerme pero era tarde, la oscuridad me tenia, no podía soltarme de ella, no quería dar un paso mas, me había perdido en mi misma, había perdido quien era en un presente, era objeto del pasado, veía personas que pasaban a pocos centímetros de mi, y seguían su rumbo ignorando mis gritos de clemencia, parecía como si fuera un fantasma... y me temía que lo era, había muerto sin necesidad de dejar de respirar, era un fantasma del pasado, aturdido por la oscuridad y que no me dejaba cambiar de rumbo... allí fue donde me di cuenta que me había perdido en el tiempo y que ese camino conducía a la perdición.
Espejismo
Miro sus manos detenidamente y en esos segundos pasaron millones de recuerdos como si fueran ventanas de un pasado prospero y benévolo; -¿Que es esto?, ¿Que sucede?- Se cuestionaba mientras en sus manos se situaba una fotografía, en ese instante pudo ver un cuadro familiar, se sentía calidez en la sonrisa de cada uno de los miembros, pero se desvaneció ante los gritos de el propietario de un negocio aledaño que le exigía irse de donde se encontraba, casi llorando por la perdida de la fotografía y de el momento se marcho hacia un parque, aun sollozando se acostó en el pastizal, acurrucándose debajo de un árbol Momentos después se encontraba en la escena de la fotografía estaba recordando cuando era niño, al finalizar la toma, un tanto distraído y fuera de orden se dirigió a abrazar a su madre, pero en el trayecto la lluvia lo despertó y no pudo ver cercanamente a su madre, pero al ver la silueta recordaba como antes de dormir le daba un beso en su frente y expectante a que cerrara sus ojos para apagar la luz de su lampara, aquella lampara que al encenderse se veía en el techo y las paredes planetas y estrellas, desilusionado se dedico a caminar, no importaba cuan fuerte se encontrara el clima, se dedico a caminar por las calles que concurría en su niñez, un lugar ocasiono que se detuviera el tiempo, el sabia muy bien que había pasado allí, fue cuando conoció a lo que el denominaba "la mujer de sus sueños" alta, mirada profunda que le impedía fijarse en otra cosa que no fuera el gris de sus ojos, piel blanca, marcas en sus mejillas como una sagas brisa de dulzura que se definían en sus pecas... cuando vino ese retrato a su mente se desvaneció en el suelo, golpeaba el pavimento y maldecía a aquella dama, pero... ¿Por que lo haría?, la respuesta la grito a los cuatro vientos, grito con agonía y remordimiento ¡me arrebataste de mi familia! Años atrás tal belleza de la joven había provocado que entrara en una adoración un tanto inusual salida del amor, la idolatraba y la exaltaba, ella sorprendida le demostraba afecto y dulzura, pero no por mucho, solo se aprovechaba de tal hechizo que había sido esa primera mirada, llego el día en el que ella le dijo que si tanto la añoraba que lo dejara todo y hullera junto a ella, el ciegamente y entregado a su deseo de hacerla suya accedió, lo que no sabia es que poco después seria demasiado tarde: falsas promesas y sueños planto en su alma que al quebrarlos lo dejo a la deriva, convencido de una vida nueva junto a la joven insulto a su padre que lo había presionado durante toda su vida y miro a su madre con desprecio y se marcho, estaba devastado sabia que no podía regresar, no por sus padres sino por lo cobarde que podría llegar a ser confrontar y aceptar que se había equivocado, con poco dinero y poca expectativa de vida debido a que su alma había sido arrebatada en un segundo se sumergió en el alcohol y las drogas, en violencia y altercados que se habían convertido en el pan de cada día al acabarse el dinero se quedo en la hambruna y en la desesperación pero algo había destruido sus recuerdos, no recordaba bien como había llegado allí como era que las manos de un niño de un momento para otro se habían convertido en las manos de un vagabundo, tal había sido el golpe emocional que su subconsciente había reprimido esos recuerdos, pero el nunca supuso que volverían, recordó que quería ser pintor, su mayor sueño era retratar el cuerpo de esa dama que había destruido todo lo que para el había tenido valor.
Horas después se le había reportado a la policía el cuerpo de un vagabundo en una avenida sumamente concurrida. Los recuerdos lo quebraron, aquellos recuerdos lo habían sentenciado a el mayor sufrimiento y dolor que el había soportado, mas que el hambre mas que los golpes y el rechazo social, sus memorias lo habían dejado agonizando en un mar de agonía y pena.
viernes, 11 de enero de 2013
El alma ya no esta
Muchas veces mis pensamientos no están, ni los buenos ni los malos, simplemente no hay nada, es allí cuando siento miedo, no le temo ni a la vida ni a la muerte, le temo a no sentir, le temo al no amar, le temo al no odiar, temo que algún día deje de ver mi sombra, para mi, la sombra es la presencia de un alma, un alma que siempre es neutral, y debes llenarla sabias¿ debes llenarla con cosas buenas y malas, pero temo al no verla, aunque siento que tengo alma por que siento dolor y amor, pero en tan solo unos pocos segundos a veces, cuando no siento nada!... Temo, el temor empieza a habitar esa alma, pero después de cada temor que nace, llega la calma, una calma que perdura hasta donde le este correspondida, pero es AQUELLA CALMA! la que te hace sentir de nuevo, es aquella calma la que te da el valor de comenzar de nuevo, volver a sentir, volver a vivir, tener el valor de dejar tu cobardía y disfrutar una vida... una vida que puede que no sea justa, una vida que puede que para mi como para muchos sea una agonía, pero a tal vida hay que verle el lado bueno, tienes una oportunidad mas, tienes la oportunidad de suspirar profundamente y buscar en tu alma el amor que te ha llevado tan lejos, el dolor que te ha hecho aprender, el sabor de la duda que refleja el mañana... el valor que se necesita para seguir un día mas! Ataduras
El temor es el principal componente para crear esa gran arma de destrucción que es la inseguridad, pero a veces el temor nos aleja y nos previene de heridas, pero nos puede llevar a tal punto que ese temor que te detendrá en el transcurso de lo que es tu felicidad y de los verdaderos miedos, he temido a mi felicidad, por el simple hecho de haber confiado demasiado, he temido a la verdad, por el simple hecho de que la mentira ha sido suficiente, he temido a la claridad por que la oscuridad es una aliada para que todos ignoren lo que en verdad pasa, he temido a la maravilloso por que con lo corriente es mas que suficiente, he temido a amar y darlo todo por miedo a que no valga la pena, he decidido huir en vez de permanecer por miedo a no ser suficiente, he temido a ser amada por miedo a que esa persona que tanto me ama resulte decepcionada. Temo a que lo que he sentido tantas veces al decepcionarme de alguien, lo sienta alguien quien de verdad me importa, es tal el dolor que se percibe al saber que tal vez lo que te hace sentir bien te puede causar daño o lo que tu crees que te causara daño puede ser una de las experiencias mas maravillosas! que en realidad cuestionas cada decisión que pasa por tu mente, y sientes miedo, y temes y quisieras desaparecer, pero sin vivir, sin experimentar, sin sentir, no puedes decidir!
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)










.jpg)





